¡Yo me Rindo! Parte 2



Febrero 4, 2019
Yo me Rindo
Parte 2

La Verdad de Hoy

El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes pastos me hace descansar. Junto a tranquilas aguas me conduce; me infunde nuevas fuerzas. Me guía por sendas de justicia por amor a su nombre. Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta. Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos. Has ungido con perfume mi cabeza; has llenado mi copa a rebosar. La bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa del Señor habitaré para siempre. (Salmos 23, NVI).

Entre Amigas

En mi último devocional, describí un servicio especial de avivamiento los sábados por la noche en nuestra pequeña iglesia rural. Me senté en mi lugar habitual, agarrando desesperadamente el respaldo del banco frente a mí mientras luchaba con Dios por la condición de mi alma y mi seguridad eterna. Después de todo, yo era un miembro muy activo de la iglesia, solista y pianista para nuestros servicios de culto, e incluso dirigía un coro de niños. Nunca falté a un servicio a menos que estuviera gravemente enferma. Era líder en nuestro grupo de jóvenes, rara vez dejaba de asistir a una actividad juvenil y, a menudo, traía amigos que estaban perdidos, a diferencia de mí, por supuesto, y que necesitaban conocer a Dios. Qué vergonzoso caminar por ese pasillo, reconociendo ante todos que había estado viviendo una mentira. Me aferré a ese banco por pura arrogancia y alegaba que yo era una cristiana. Debía serlo. Mira todas las cosas buenas que he hecho. Parecía una creyente, hablaba como una creyente e incluso actuaba como si estuviera completamente entregada a Dios ... ¿pero era realmente una seguidora de Dios?

Mientras reflexionaba en la respuesta a esa pregunta, ¡una sorprendente certeza me golpeó como una tonelada de ladrillos! Sabía todo acerca de Dios ─y entonces la verdad más profunda de esa realidad le siguió de cerca. Sí, ciertamente había acumulado muchos conocimientos sobre Dios, pero no lo conocía a Él. No era suficiente para mí ni para Dios.

He llegado a darme cuenta de que el amor perfecto de Dios no se conforma con nada menos que una relación íntima y amorosa con Sus hijos. Esa noche, me quedé en la oscuridad, mirando los cielos llenos de estrellas y clamé: “Dios, si eres quien realmente dices que eres, rindo todo lo que sé sobre mí a todo lo que sé sobre ti. Me rindo." Conocí a Jesucristo esa noche.

Si bien el curso de mi vida cambió para siempre, rápidamente descubrí que todavía tenía que lidiar con la vida cotidiana, y todavía tenía que enfrentar situaciones estresantes. Sin embargo, también descubrí quién era realmente ─una oveja ─ ¡y ser una oveja es increíble!

Cuando tengo miedo, Jesucristo está allí para traer paz.

Cuando mi corazón se rompe, el Espíritu Santo me consuela y me restaura.

Incluso cuando me encontré en un profundo y oscuro hoyo de depresión clínica, Jesucristo, mi Pastor, me llevó de la oscuridad a la luz.

Comencé a comprender la increíble verdad de que Jesucristo, el Buen Pastor, había planeado mi propia existencia, había preparado un plan en respuesta a su amor por mí e incluso había provisto el pago de mi pecado pasado, presente y futuro.

Fui querida, escogida y marcado para Dios.

Ya no tenía que vivir la vida por mi cuenta porque ahora tenía un Pastor.

El amor de Dios me precede, va delante de mí y me rodea mientras vivo cada día. Saber que somos amados fomenta la paz en nuestros corazones, y cuando nuestros corazones están llenos de paz, hay poco espacio para el estrés.

En realidad, cuando piensas en esto, las ovejas no se ven como criaturas estresadas. De hecho, parecen casi ajenas a los peligros de ser una oveja. Las ovejas no parecen preocuparse por el lugar de donde vendrá su siguiente comida, si van a tener un lugar para dormir cada noche, cuándo va a atacar el siguiente enemigo o ladrón, o incluso qué le depara el día siguiente. Cuando las ovejas están enfermas, simplemente se dirigen hacia su Pastor, sabiendo instintivamente que Él cuidará de ellas y las consolará hasta que llegue la sanidad.

Tenemos que recordar e incluso reconsiderar el hecho de que todos somos ovejas; que Jesucristo realmente es nuestro Pastor y que nada más importa realmente.

Vamos a orar

Estoy tan necesitada, Señor. A dondequiera que me dirijo, soy inadecuada en mis propias fuerzas, poder y capacidades.  Gasto mucho tiempo y energía intentando ser todo lo que Tú ya eres. Ayúdame a recordad que no tengo que depender de mi suficiencia. Puedo depender siempre y para siempre de Ti solamente. Soy Tu oveja. Y Tú eres mi Pastor. ¡Alabado sea Dios!

En el Nombre de Jesús,

Amén.

Ahora es Tu Turno

Te animo a leer Salmos 23 cada día por una semana. Al final de esa semana, examina tu nivel de estrés. ¿Ha cambiado? ¿Cómo ha cambiado tu nivel de estrés?

Más de las Amigas GiG

¿Qué significa confiar en Dios? ¿Cómo sería tu vida si estuvieras caminando por fe y confiando en Dios con todo tu corazón?  10 Días de Aventura en la Confianza aborda cada decisión que tomas en cada área de tu vida ─incluyendo tu pasado y tu futuro, tu familia y tus amistades, tus finanzas y trabajo ─y cómo tomar esas decisiones mientras das pasos en fe y confías realmente en Dios. (Solo en inglés).

Asegúrate de revisar los MP3s GRATIS en la página web de Mary y contacta a Mary por E-mailTwitterInstagramShopify, o en Facebook


Traducción:  Norma Galvis

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuando Llegan las Tormentas

¡Curso Básico de Labores Domésticas ─Ayuda!

Cómo Orar por tu Esposo de la Cabeza a los Pies